Historia de Fonz

Durante la dominación árabe se construyó un castillo-fortaleza en la parte más alta de la colina sobre la que se asienta Fonz, del que no queda más que el nombre de una calle “ La Forza” y posibles restos de la muralla. Fue reconquistado por Ramón Berenguer IV entre el S.XI y XII.

La primera referencia documental conocida sobre la villa data de marzo de 1136. Aquel año, Ramiro II el Monje donó a la canónica de Roda” castrum et ecclesiam et villam quod dicitur Fontes”, con todos sus términos. Pese a la concesión a Roda, todo indica que el castillo de Fonz fue ocupado por los templarios de Monzón, puesto que en el año 1149 éstos aparecen firmando una concordia por la que ceden la iglesia y la fortaleza foncense – con el poder señorial sobre la villa- a la canónica ribagorzana. A cambio, los templarios recibían todos los derechos sobre la capilla de San Juan de Monzón, en aquel momento en manos de los de Roda.

Fonz tuvo tres recintos amurallados a lo largo de la ladera en la que se fue escalonando el casco urbano y de los que se conservan las posibles puertas en forma de paso bajo arco (arco de Codera, el portal de Febas, el Portalé y el portal de Moner).

La época de esplendor llegó en el S. XVI en el que la confluencia de la prosperidad económica y el ser elegida como lugar de veraneo por el obispo de Lérida y otras familias nobles, conllevó la construcción de numerosos palacios y mansiones señoriales, de los cuales perduran todavía una decena. También se construirá la fuente de seis caños en 1567, que se convertirá en imagen y escudo de la villa, y a principios del S.XVII, con la colaboración económica de todos los vecinos, se emprenderá la construcción de la impresionante iglesia parroquial. En el S.XVI vivió uno de los personajes que más nombre han dado a Fonz, el obispo Pedro Cerbuna, fundador de la Universidad de Zaragoza en 1583.

En la Guerra de la Independencia jugaron papeles muy destacados Pedro Mª Ric, uno de los hijos más ilustres de la localidad y su esposa, la Condesa de Bureta. Él era el Regente de la Real Audiencia de Aragón y estuvo al lado del general Palafox en la defensa de Zaragoza y posteriormente representó a Aragón como diputado en las Cortes de Cádiz de 1812. En 1809 tuvo lugar la Batalla del Cinca, con participación de varios pueblos de la comarca que terminó con una gran victoria y se celebró organizando un desfile de los prisioneros franceses ante los balcones del Palacio de los Barones de Valdeolivos.
Tras esta guerra se vivió un largo periodo de paz, ya que las guerras carlistas le tocaron de una forma muy tangencial. En la de 1936 volvió a vivirse nuevamente la tragedia, sufriendo además la pérdida de gran parte del patrimonio religioso.